miércoles, 19 de marzo de 2014

SOCIAL
La carrera de un caballero era costosa, y requería de recursos personales para ir al paso de la posición; por lo tanto el caballero tenía que sufragar sus propios gastos en una época cuando el monarca no tenía tesoro ni presupuesto de guerra disponible. Cuando la tierra era la única clase de riqueza, cada señor que deseaba formar un ejército dividía sus dominios en feudos militares, el inquilino era usado para el servicio militar con sus propios gastos personales por un número determinado de días (cuarenta en Francia y en Inglaterra durante el periodo normando). Estos honorarios, como otras concesiones feudales, llegaron a ser hereditarios, y de este modo se desarrolló una clase noble, para quienes la profesión caballeresca era la única carrera. Sin embargo, la caballería no era hereditaria, aunque sólo los hijos de un caballero eran elegibles para sus rangos. En su puericia eran enviados a la corte de algún noble, donde eran entrenados en el uso de los caballos y armas además de enseñarles clases de cortesía. Desde el siglo XIII, a los candidatos que habían obtenido la categoría de escudero se les permitía formar parte en las batallas; pero era sólo cuando habían llegado a la edad, comúnmente a los veintiún años, cuando eran admitidos al rango de caballero a través de una ceremonia peculiar llamada "armar caballero". Cada caballero era apto para conferir la caballería, siempre que el aspirante llenara las condiciones requeridas de linaje, edad y entrenamiento. Cuando faltaba la condición de linaje en el aspirante, el monarca únicamente podía crear un caballero, como parte de su prerrogativa real.

1 comentario:

  1. Super bonita la página, muy buena redacción, imágenes y presentación. El vídeo muy interesante.

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