miércoles, 19 de marzo de 2014

ARMAS
 El ejército medieval estaba pobremente equipado para combate a larga distancia, y todavía se usaban los arcos y ballestas, aun cuando la Iglesia se empeñaba en prohibir su uso, al menos entre ejércitos cristianos, como adverso a la humanidad. De todos modos el caballero medieval los consideraba injustos en combate. Sus únicas armas ofensivas eran la lanza para el encuentro y la espada para el combate cuerpo a cuerpo, armas comunes para ambas, caballería liviana y pesada. La característica distintiva de la última, lo cual realmente constituyó la caballería, estribaba en sus armas defensivas, las cuales variaron con las diferentes épocas. Estas armas fueron siempre costosas de obtener y pesadas para cargar, tal como la brunia o camisote de la época carlovingia, la cota de malla, que prevaleció durante las Cruzadas, y finalmente la plancha de blindaje que se introdujo en el siglo XIV. 

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