SIRVIENTES
El caballero requería de varios sirvientes:
Uno para conducir los caballos,
Otro para cargar las armas más pesadas,
particularmente el escudo o escudo de armas (scutum, de aquí scutarius, francés
escuyer, escudero);
Otro más para ayudar a su amo a montar su
caballo de batalla o para levantarlo si era desmontado;
Un cuarto sirviente para custodiar a los
cautivos, mayormente a aquellos de calidad, por quienes se cobraría un gran
rescate.
Estos sirvientes, quienes eran de baja
condición, no se debían confundir con los asistentes armados, quienes formaban
la escolta de un caballero, Desde el siglo XIII los escuderos también iban
armados y montados a caballo, y al pasar de un grado a otro, eran elevados
finalmente a la caballería.
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